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Espacio Escuela |
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La
Escuela de psicoanálisis tiene como función la garantía del discurso
psicoanalítico, de su ética y de su enseñanza. Para ello añade a los
dispositivos clásicos promovidos por Freud (el dispositivo de la cura, la
supervisión, los estudios teóricos) otros introducidos por Lacan: El pase: como dispositivo institucional de
estudio y práctica del acto psicoanalítico, que enfoca específicamente el
pasaje de analizante a analista, paradigma de un acto que induce su propio
desconocimiento, y que por eso mismo usualmente recibe escasa atención en los
otros ámbitos de trabajo y reflexión de los psicoanalistas. La cuestión se
volvió importante desde que Lacan hizo notar que ese pasaje no está solamente
en un momento de la vida del psicoanalista, sino que está también presente (o
no) cada vez que recibe a un analizante. El cartel: como práctica de elaboración
grupal de estudio, de articulación clínica y de investigación en
psicoanálisis; las características de este grupo se adecuan a los fines del
psicoanálisis por ser mínimo en cuanto al número de integrantes, limitado en
su tiempo de funcionamiento, permutativo en cuanto a las funciones de sus
miembros, y nominal en cuanto a los temas y los resultados de lo que allí se
elabora. Por estas características, la presencia real de cada uno de sus
integrantes cuenta, cada vez. La estructura de nuestra Escuela, la EPFCL, es
internacional, y si bien se basa en la estructura de la red de foros y de su
asentamiento local, su funcionamiento requiere la autonomía necesaria para
que las jerarquías, los factores grupales y los intereses locales cedan
preponderancia a los fines específicos del discurso psicoanalítico en su
núcleo más duro (ese real de un acto que promueve su propio desconocimiento).
La
Escuela es un espacio institucional, una modalidad de lazo de trabajo para
los analistas y también para aquellos que, no siendo practicantes del
psicoanálisis –por no haber alcanzado aún una formación suficiente, o
sencillamente porque han hecho otra opción-, no obstante se interesan por lo
que el psicoanálisis tiene para decir acerca del sujeto y del sufrimiento que
lo aqueja bajo la forma de síntoma, de angustia o, más ampliamente, como
malestar en la civilización contemporánea. J.
Lacan, fundador de la primera Escuela de psicoanálisis (la Escuela Freudiana
de París, EFP) definió sus funciones como sigue:
Nuestra
Escuela de Psicoanálisis es internacional -correlativa de la Internacional de
los Foros- y es del Campo Lacaniano (EPFCL). Su creación fue decidida en la
Asamblea de la IF reunida en diciembre de 2001 en París. Se encarna a nivel
local por medio de los foros que cuentan con dispositivos de Escuela,
dispositivos que son fundamentalmente los cartels
(grupos conformados por un número reducido de participantes,
usualmente cuatro, más uno que vela por el trabajo y sus productos, que han
de ser propios de cada uno) y el pase. Como
se desprende de lo dicho, una Escuela no es una institución más, de las
muchas y variadas que reúnen a los profesionales “psi”; tampoco es un
postgrado, porque su referencia no es el discurso universitario con sus
ritos, aunque los Foros se interesan por lo que ese discurso puede aportar a
la transmisión del saber que decanta de la experiencia del análisis. Es
Escuela, en primer lugar porque remite a una enseñanza, la de J. Lacan; y
también porque ha de interrogar ese saber, tanto en la teoría como en la
clínica y en la formación de analistas. Invitamos
entonces a todos aquellos que se sientan concernidos por los temas aquí
esbozados a acercarse y participar de las actividades organizadas por el FARP
y/o el Colegio Clínico del Río de la Plata, actividades que encuentran su
expresión más rigurosa en la medida en que tienen como contexto y como
horizonte la experiencia de la Escuela. Juan Ventoso
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