El pase
Llamamos ”pase” –es decir, superación de un impase- a un procedimiento por el
cual la Escuela procura recoger el testimonio de aquellos que a partir de cierto
momento particular de sus análisis han decidido ofrecerse a ocupar el lugar de
analistas.
También en esto innovó Lacan: dio la palabra al analizante, una “última
palabra” que entonces ya no es detentada por los llamados “didactas”; y
propuso un dispositivo donde fueran escuchados por otros analizantes que
estuvieran en un momento similar (y no los analistas “ya consagrados”). Es una
apuesta a la transmisión de la experiencia resguardando su frescura y el lugar
de lo no sabido.
La Escuela, a través de los carteles del pase, produce nominaciones de AEs
(Analistas de la Escuela) cuando la transmisión de la experiencia se
considera lograda –es decir, cuando el testimonio enseña algo nuevo acerca del
surgimiento del deseo del analista-.